En la Tierra del Yatay
Por Ariel Puentes
La provincia de Entre
Ríos forma parte de la denominada Mesopotamia Argentina, limitando al norte con la
provincia de Corrientes, al oeste y sudoeste con Santa Fe, al sur con Buenos Aires y al
este con la República Oriental del Uruguay. Se encuentra, como su nombre lo indica
flanqueada por dos colosos fluviales: el Río Paraná y el Río Uruguay, vocablos
guaraníes que significan Pariente del Mar y Río de los Pájaros, respectivamente. Estos
dos límites naturales enmarcan y definen a la vez el carácter de la región,
proveyéndola de magníficos paisajes ribereños, incidiendo en su clima y naturaleza. Las
estaciones, características de un clima subtropical en el norte y templado en el sur
tienen su transición sin alteraciones climáticas bruscas.
Las "cuchillas" son
ondulaciones suaves del terreno que no superan los 100 metros, producto de la conjunción
de movimientos tectónicos de ascenso recientes y de la erosión fluvial. Nacen en el sur
de la provincia de Corrientes y se internan en Entre Ríos, abriéndose en dos brazos, que
se alejan entre sí a medida que se dirigen hacia el sur.
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Gymnogeophagus
meridionalis recién capturado |
Foto
Ariel Puentes |
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El brazo que sigue la dirección
suroeste recibe el nombre de Montiel, y al que se orienta hacia el sureste, se lo conoce
como Grande. Estos dos sistemas, que están limitados por los ríos Uruguay y Paraná,
finalizan en las barrancas que caen abruptamente en la Planicie Deltaica. Hacia el norte,
las lomadas se fusionan, formando la meseta de Mercedes, o del Payubre, en el sur de
Corrientes.
En la provincia de Entre Ríos
sobre la margen del río Uruguay entre Concordia y Colón se destacan los palmares de
yatay , que con una altura de 18 metros y bellas hojas arqueadas de color
verde-ceniciento, se encuentran asociados a los suelos arenosos. Esta zona está surcada
por numerosos arroyos de aguas cristalinas que sirven de hábitat a una importante
variedad de fauna ictícola de interés para los acuaristas, entre ellas los cíclidos.
El Gymnogeophagus meridionalis
es una de las por lo menos cuatro especies del género que pueden hallarse en la
argentina, junto con los Gynonogeophagus australis, balzanii y che. El cíclido
arco iris como también se lo denomina, prefiere las aguas limpias y con abundante
vegetación, donde se alimenta de la materia orgánica depositada en el lecho, larvas de
insectos y pequeños crustáceos también forman parte de su dieta. Se los suele encontrar
a baja profundidad en las riberas de los arroyos ocultos entre plantas acuáticas tales
Cabomba aquatica y Ceratophyllum demersum (´"pinito")
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Arroyo próximo a la localidad de Villa Elisa, al fondo las palmeras de
Yatay |
Foto Ariel Puentes |
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Estas aguas
albergan también varias especies de Crenicichla, entre ellas lepidota y vittata que
suelen desplazarse en grupo atacando los bancos de characidium, muy abundantes en la zona.
Estas compiten por el alimento con otro depredador voraz, el Hoplias malabaricus
(tararira)
Existe otro habitante muy
interesante y muy abundante en la zona, se trata de una especie aún no descripta
perteneciente al grupo facetum que se destaca por su coloración que va del amarillo al
dorado, las hembras poseen el vientre ligeramente rojo
Los arroyos de esta región que
tienen su origen en vertientes, poseen el lecho arenoso lo que contribuye a que sus aguas
sean limpias y cristalinas, con un rango de temperatura que va desde los 10° en invierno
a los 20° en verano con un PH neutro o ligeramente alcalino.
Las tierras de Entre Ríos no
solo se caracteriza por la hospitalidad de su gente, sus aguas termales y la pesca
deportiva, sino también por poseer algunas de las especies de cíclidos más interesantes
de la Argentina
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